abril 23, 2026

Ceci Flores pide a “El Chapo” información sobre desaparecidos y busca pista de su hijo Alejandro

En un hecho que refleja la desesperación y el dolor de miles de familias buscadoras en México, Ceci Flores, lideresa de las Madres Buscadoras de Sonora, dirigió una carta a Joaquín “El Chapo” Guzmán para solicitarle información sobre personas desaparecidas, entre ellas su hijo Alejandro, de quien no tiene noticias desde 2015.

A través de redes sociales, la activista explicó que tomó la decisión de escribir al exlíder del Cártel de Sinaloa después de conocer que Guzmán envió una carta desde la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado, en la que reclama un trato más justo por parte de las autoridades de Estados Unidos. A partir de ello, Flores apeló a su sensibilidad para pedirle que ayude a las madres que siguen buscando a sus hijos.

En su mensaje, Ceci Flores sostuvo que Joaquín Guzmán tendría información sobre numerosos casos de desaparición, por lo que le pidió que revele datos que permitan localizar a las víctimas. En particular, señaló que, según su conocimiento, las personas que se llevaron a su hijo Alejandro en 2015 habrían trabajado para el cártel encabezado por “El Chapo”.

“Con todo respeto, toda dignidad, con miedo y esperanza, le suplico al señor Chapo que también nos mande una carta donde nos diga dónde quedaron todos los muchachos que desaparecieron”, expresó la activista en un texto cargado de dolor, pero también de determinación.

Flores afirmó que su petición no solo responde a su historia personal, sino también al sufrimiento colectivo de cientos de madres que han vencido el miedo para salir a buscar a sus hijos en fosas, caminos y terrenos abandonados. Dijo que habla en nombre de mujeres que no se resignan y que siguen luchando por traer de vuelta a casa a quienes les fueron arrebatados.

La carta de Ceci Flores vuelve a poner en el centro de la discusión la crisis de desapariciones en México y la dimensión del dolor que enfrentan miles de familias, muchas de las cuales han tenido que convertirse en investigadoras y buscadoras ante la falta de respuestas.