Especialistas, colectivos y ciudadanos rechazan la reapertura vial bajo el monumento y exigen revisar el proyecto.
La intervención vial en la zona del Arco de la Independencia detonó nuevas protestas de activistas, urbanistas y defensores del patrimonio, quienes consideran que la obra reduce el espacio peatonal y pone en riesgo el valor simbólico del sitio.
Los inconformes sostienen que la ciudad no puede seguir priorizando al automóvil sobre la memoria urbana y el patrimonio histórico. La discusión se ha convertido en uno de los temas más visibles del debate local entre movilidad, diseño urbano y conservación.

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